Después de mi desastroso cumpleaños anterior, la vida me dio todo lo que pedí para este año. Quizás haya tenido algún tipo de remordimiento por lo mierda que me trató el año pasado.
No fue un año fácil. De hecho, fue un año malísimo y terrible, pero un año del que he sacado las mejores lecciones de mi vida.
Hoy, no digo tenerlo todo, pero tengo justo lo que necesito para sonreirle como pendeja a la vida todas las mañanas.
Y así, de broma en broma, de caída en caída, de amor en desamor, ya van 26 (y contando).
¡Feliz cumpleaños Di!
- Di.
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