A la distancia le hago muecas y me río de ella en su cara.
Al desamor le derramo mi trago encima para que vea quien manda.
Acto seguido, también me río de el por maldito.
¿Qué decir de la tristeza? A esa la mando a hacer compras de supermercado,
mientras pongo la música a todo volumen y bailo feliz sin ella.
¿Y vos? Aquí se vive bien, feliz y completa. Aquí se ríe, estés o no.
- Di.
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