viernes, 7 de junio de 2019

Besos inesperados

Una mirada cómplice y una risa pícara, con nuestros rostros a tan solo milímetros de distancia. El vino propició coqueteos que no sabíamos podían existir, y poco a poco la distancia entre nosotros fue desapareciendo.

Ponés tu mano en mi pierna, que por cierto, entre tanto juego tengo desde hace ratos sobre la tuya. Quito la mirada por un momento y tomo un trago de vino para disimular. Me sonrojo y sonrío.

¿Sentís esa tensión? Esperaba esto ocurriera, y ya no puedo tenerte tan cerca sin hacer nada, así que me acerco nerviosa, no se si vas a corresponder o por el contrario, lo voy a joder todo como siempre. Pero me devolvés con el beso más maravilloso de la vida, o al menos de este momento. Vos también lo esperabas, ¿verdad? Tus labios, tan seguros de lo que hacen. Me siento como quinceañera de nuevo.

Terminamos, sonreímos y nos seguimos viendo por un breve instante hasta que acercás de nuevo mi cara con tu mano y nos fundimos en otro beso, pero uno más intenso, ya sin dudas. ¿Y yo qué siento? A mi me parece tal 4 de Julio gringo, pirotecnia a mi alrededor, en mi alma y en mi estómago no hay mariposas, sino más pirotecnia.

Mi voluntad se esfumó y ya no puedo responder por lo que pase después.

¿A poco no se te antoja?


- Di.

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