Si, hoy amanecí soñando con vos, sufrí por la mañana, ¡hasta sentí un temblor por la madrugada, y mucho miedo!
Hoy hablamos de mis cosas nuevas, pero si querías contarme de vos, de tus goles y tus dolores, llamáme. Al fin y al cabo no fui yo quien decidió esto
En fin. Amor, amigos, algo de alcohol e irrealidad; mi receta.
Mañana (u hoy) es otro día.
- Di.
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