Y de un portazo,
derribaste el único pedazo
de corazón que aún quedaba intacto,
ese que aún quedaba completo
y que aún sabía dar amor del rico,
de ese que sabe a mar.
Quisiera creer que todos esos pedacitos
se volverán a encontrar algún día,
volverán a unirse,
y amarán con mucha más fuerza
que el primer día.
No lo se,
no lo creo,
pero mientras espero,
mando a la mierda
todo lo que tenga un
nombre siquiera parecido
al amor.
- Di
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